Día 10

14 de noviembre

Nosotros y los otros. Encuentro de Pueblos Indígenas

El Encuentro de Pueblos Indígenas comenzó en Las Cocinas, un espacio de reunión destinado para realizar comidas comunitarias en las ceremonias de la región. En este lugar todos son bienvenidos y recibidos con agua, atole, café y rica comida tradicional: nopales, arroz, mole, etc., por lo general se reúnen alrededor de trescientas personas en cada festividad y todos son atendidos. En esta ocasión llegaron al encuentro danzantes y otros representantes de las culturas indígenas ubicados a los alrededores. Estuvieron presentes dantes  Chichimeca- jonáz de San Luis de la Paz; Chichimecas Guamares de Comonfort; Nahuas de Morelos; Matazincas; entre otros. El evento comenzó con una ceremonia de presentación, donde los niños del coro de la Escuela Primaria Miguel Hidalgo cantaron algunas melodías y recitaron el poema “Somos Tashingues”, donde tashingue significa “no blanco”, término que era utilizado despectivamente para nombrar a los indígenas de la zona. El poema reivindica esta palabra para describir las fortalezas de los pueblos originarios, aquellos que efectivamente no son blancos, pero tampoco son artersanías, ni lástima; en cambio son raíces ancestrales; dignidad; fraternidad; mayordomías; flor, copal y canto. Tras estas palabras conmovedoras y fuertes se dio la bienvenida a los danzantes y se nos invitó a desayunar.

Pedimos a los integrantes del taller que aprovecharan la presencia de personas de distintas culturas y que entrevistaran a quien más les llamara la atención. Sus entrevistas debían escribirlas en los Libros álbum que elaboraron durante la sesión pasada, también podían dibujar lo que más les gustara del encuentro. Varios niños entrevistaron a los Chichimecas-jonaz; a los concheros y a los nahuas. Les preguntaron de dónde venían, quién les había enseñado a bailar, cuál era su color favorito, cómo habían conseguido su vestuario, qué idioma hablaban, entre otras cosas. Los entrevistados se mostraron contentos de responder las preguntas y muy amables con todos nosotros.

Luego del desayuno en Las Cocinas, el encuentro continuó con  una procesión hacia la Cañada de Juanica, los danzantes bailaron y tocaron música todo el camino. En la cañada nos presentaron un altar de muertos tradicional de los otomíes, estaba colocado en un calvario muy antiguo, junto a una capilla que data del siglo XVIII, la cual están tratando de recuperar.