Día 1

12 de septiembre de 2015

¿Quiénes somos? Nuestro cuerpo y el Libro Mano

La pregunta ¿Quiénes somos? fue el tema principal de la primera sesión de B’ede. Desde este eje tratamos la identidad de cada participante del taller a partir de su nombre, sus gustos y, fundamentalmente, de su cuerpo.

Presentación. La madeja de hilo

Al inicio del día nos presentamos como talleristas, hablamos de nuestro trabajo en relación al arte y explicamos los objetivos del proyecto. Luego, formamos un círculo y aventamos un estambre, quien lo cachara debía decir su nombre y qué les gusta hacer o comer, el que se presentaba sostenía un segmento del hilo y lo aventaba a alguien más; así tejimos una telaraña que unió a todo el grupo.

Cadena partida

Tras la presentación, jugamos Cadena partida, un juego que inicia con un solo niño persiguiendo al resto. Cada niño atrapado debe unirse a la cadena que persigue a los demás. Cuando la cadena llega a cuatro integrantes se rompe por la mitad para formar dos cadenas que persiguen al grupo. Así se arman más cadenas y poco a poco quedan menos niños sueltos, hasta que todos quedan unidos a una de las cadenas. La pregunta de reflexión fue ¿qué tuvimos que hacer para atrapar a todos mientras estuvimos sujetos por las manos? Las respuestas dieron pie a hablar del trabajo en equipo, de cómo al inicio trabajamos individualmente y al final, para lograr el objetivo, debimos llegar a acuerdos; por ejemplo, debimos acordar hacia dónde correr, a quién atrapar, etcétera.

Dibujando nuestro cuerpo. Siluetas

Después de correr y reír, cada quien dibujó su autoretrato de tamaño natural. Primero trazaron su silueta en el suelo y luego la personalizaron añadiéndole su ropa, su cabello y sus facciones, entre otros detalles corporales. Representarse a escala 1:1 permite dimensionar las proporciones reales del cuerpo, esto hace más fácil la identificación con el dibujo, pero no limita la imaginación: algunos estudiantes decidieron adoptar rasgos de sus personajes favoritos.

Dibujando con nuestro cuerpo. La primera huella

Dibujar el cuerpo es una experiencia muy distinta a dibujar “con” el cuerpo. Para mostrar esto a los niños simulamos la manera en que los primeros seres humanos dejaron sus huellas en pinturas rupestres, las cuales nos dan un mensaje fundamental: aquí estuvimos. Con ayuda de un aspersor, los estudiantes rociaron agua entintada sobre sus manos. Al retirar sus manos dejaron un espacio sin tinta sobre la hoja. Finalmente, llevamos las huellas a un lugar importe para ellos dentro de la escuela. En el caso de la primaria fue la Casa de los abuelos y en la secundaria fue la fuente del patio central.

Un libro de nuestro cuerpo. El Libro mano

Como primer ejercicio editorial, cada niño fabricó una libreta de tareas con la forma de su mano. Esta libreta, a la que llamamos Libro Mano, fue fundamental a lo largo de todas las sesiones, pues en ella los niños escribían las palabras en hñähñu que investigaban fuera de la escuela y que eran la base para el diccionario ilustrado. En cada dedo iba una palabra en hñähñu relacionada con el tema del día. Así sus manos acumularían simbólicamente los conocimientos adquiridos.

Actividad fuera del taller

Como tarea de la primera sesión los niños debían investigar los mitos de origen de Cieneguilla y un mínimo de cinco palabras hñähñu que fueran partes del cuerpo.